Si tu periodo llegó antes de los 12 años tienes más riesgo de salud que otras chicas



   Tener la menstruacion antes de los 12 años puede ser riesgoso para la salud
La pubertad es una de las etapas de la vida por la que todos los seres humanos pasamos en algún momento, sin embargo, en la actualidad muchos niños entran en ella mucho antes de lo que en teoría tenía que ser. Esta tendencia ha alarmado tanto a los padres de familia como a los expertos.



En las últimas tres décadas, las niñas han llegado a la pubertad 10 veces más rápido que los niños, teniendo su primer periodo o menarquía alrededor de los 12 años de edad.


Riesgo de distintas enfermedades




La pubertad a una edad temprana puede causar problemas emocionales y de conducta, y está relacionada con la baja autoestima, depresión, trastornos alimenticios, consumo de alcohol, pérdida temprana de la virginidad, más parejas sexuales y un mayor riesgo de enfermedades de transmisión sexual.

Además, un nuevo estudio ha comprobado que las mujeres que tienen sus periodos antes de los 12 años pueden tener mayor riesgo de padecer problemas de salud más adelante en la vida.

El estudio fue publicado en la revista internacional Heart, los científicos encontraron que la aparición temprana de la menstruación es uno de los diferentes factores de salud reproductiva que podrían conducir a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluyendo las cardiacas y accidentes cerebrovasculares.

Otros factores que influyen




Los investigadores analizaron los datos del Biobank, del Reino Unido, un estudio poblacional de más de medio millón de hombres y mujeres de hasta 69 años. También encontraron que existía el mismo riesgo para las mujeres que tenían su menopausia antes de los 47 años, con un 33 por ciento más de riesgo de accidente cerebrovascular.

Según el estudio, los abortos espontáneos, el nacimiento de bebés muertos y tener hijos en una edad temprana también parecen ser factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

No es definitivo, pero es un gran avance




Debido a que estos estudios son observacionales, no se puede concluir con certeza que estos factores reproductivos conducirán a enfermedades, pero dicha investigación es importante porque las investigaciones sobre la salud de las mujeres aún están muy rezagadas para la comunidad científica.


La ciencia que informa a la medicina, incluida la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades, rutinariamente no considera el impacto crucial del sexo y el género. Esto ocurre en las primeras etapas de la investigación, cuando las mujeres son excluidas de los estudios en animales y humanos. Por ejemplo, el sexo de los animales no se informa en los resultados publicados. Una vez que comienza un ensayo clínico, los investigadores con frecuencia no inscriben un número adecuado de mujeres o, cuando lo hacen, no analizan o informan los datos por separado por sexo. Esto dificulta nuestra capacidad de identificar diferencias que podrían beneficiar la salud de todos.

La investigación cardiovascular es importante para las mujeres. De acuerdo con Brigham and Women’s, descubrieron que las mujeres constituyen solo un tercio de los sujetos con ensayos clínicos cardiovasculares, y solo el 31 por ciento de los ensayos clínicos que incluyen mujeres informa los resultados por sexo.

Factores que pueden provocarlo




De acuerdo con un estudio publicado por la revista Circulation, realizado por la Universidad de Oxford, si las mujeres experimentan una menarquía antes de los 13 años son más propensas a padecer enfermedades cardiacas como hipertensión y enfermedades del corazón.

Entre los factores que aumentan la posibilidad de una menstruación a una edad temprana se encuentra la obesidad. Según Dexter Canoy, epidemiólogo cardiovascular de la Universidad de Epidemiología del Cáncer en la Universidad de Oxford.


Estrategias de salud pública para combatir la obesidad infantil pueden evitar que las mujeres tengan su menarquía antes de los 13 años.

Otras causas pueden ser la exposición a productos químicos ambientales, particularmente los que imitan el estrógeno y que además aumentan el riesgo de padecer cáncer y enfermedades del corazón.